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¿Qué es el café descafeinado? ¿Cómo se hace?
Café descafeinado: lo que es y lo que no es
Si te encanta el café pero quieres evitar o limitar la cafeína, quizás te has preguntado por el café descafeinado. ¿Qué es exactamente? ¿Cómo se hace? ¿Y qué tal sabe comparado con el café normal? En este post respondemos estas preguntas y más, para que puedas decidir si el descafeinado es para ti.
¿Qué es el café descafeinado?
El café descafeinado es café al que se le quitó la mayor parte de la cafeína antes de tostar los granos. La cafeína es un estimulante natural que puede aumentar tu energía, tu estado de alerta y tu ánimo. Sin embargo, algunas personas pueden ser sensibles a la cafeína o querer evitarla por razones personales o de salud. Por ejemplo, la cafeína puede causar ansiedad, insomnio, aumento del ritmo cardíaco o problemas digestivos en algunas personas. La cafeína también puede interactuar con ciertos medicamentos o condiciones, como el embarazo, la presión alta o los problemas del corazón.
El café descafeinado es una buena alternativa para quienes disfrutan el sabor y el aroma del café pero no quieren los efectos secundarios de la cafeína. El descafeinado todavía contiene algunos antioxidantes y nutrientes que pueden beneficiar tu salud, como los ácidos hidroxicinámicos y los polifenoles. Estos compuestos pueden ayudar a proteger tus células del daño, bajar la inflamación y reducir el riesgo de algunas enfermedades, como la diabetes, las enfermedades del corazón y el cáncer.
¿Cómo se hace el café descafeinado?
El café descafeinado se hace quitándoles la cafeína a los granos de café verdes, sin tostar. Este proceso se basa en que la cafeína se disuelve en agua. Hay tres métodos principales para quitarles la cafeína a los granos de café: solventes químicos, dióxido de carbono (CO₂) líquido o solo agua con filtros especiales.
Solventes químicos: este método usa solventes orgánicos, como el cloruro de metileno o el acetato de etilo, para extraer la cafeína de los granos. Los granos se remojan o se tratan con vapor de agua y luego se enjuagan con el solvente, que se une a las moléculas de cafeína. Después el solvente se evapora o se retira, y quedan los granos descafeinados. Este método es rápido y barato, pero a algunas personas les puede preocupar la seguridad o los restos de solvente.
CO₂ líquido: este método usa CO₂ líquido a presión para quitarles la cafeína a los granos. Los granos se remojan en agua y luego se colocan en una cámara sellada, donde se hace pasar el CO₂ a través de ellos. El CO₂ actúa como solvente y disuelve la cafeína, que luego se filtra. Después el CO₂ se recicla o se libera, y quedan los granos descafeinados. Este método es más caro y complejo, pero conserva más el sabor y el aroma del café.
Agua con filtros: este método usa solo agua para quitarles la cafeína a los granos. También se conoce como proceso Swiss Water, y se considera el mejor método para descafeinar el café. Los granos se remojan en agua caliente por varias horas y luego se retiran. El agua que queda, que contiene la cafeína y otros compuestos solubles, pasa por filtros de carbón activado que atrapan las moléculas de cafeína. Esa agua, ya sin cafeína pero todavía llena de sabor, se usa para remojar otro lote de granos. El proceso se repite hasta que los granos quedan descafeinados. Este método es el más natural y delicado, pero también el que más tiempo lleva y el más costoso.
¿Qué pasa con la cafeína que se le quita al café?
La cafeína que se le quita al café no se desperdicia. Se recolecta y se vende a distintas industrias que la usan para diferentes fines. Algunos de los usos más comunes de la cafeína son:
Pastillas de cafeína: son suplementos alimenticios que contienen cafeína pura, normalmente en polvo o en tabletas. Se usan para mejorar el rendimiento mental y físico, como el estado de alerta, la concentración, la resistencia o la pérdida de peso. Las pastillas de cafeína son populares entre estudiantes, atletas, conductores y personas que trabajan jornadas largas o turnos de noche. Sin embargo, también pueden tener efectos negativos, como ansiedad, insomnio, deshidratación o sobredosis, si se toman en exceso o sin la orientación adecuada.
Bebidas energéticas: son bebidas que contienen cafeína junto con otros ingredientes, como azúcar, vitaminas, hierbas o aminoácidos. Se venden como productos que pueden aumentar la energía, la resistencia, el ánimo o la función mental. Las consumen mucho los jóvenes, sobre todo en reuniones o momentos de ocio. Sin embargo, las bebidas energéticas también pueden tener riesgos para la salud, como aumento de la presión, del ritmo cardíaco o del azúcar en la sangre, o interacciones con el alcohol u otras drogas, si se consumen en grandes cantidades o con frecuencia.
Cosméticos: son productos que contienen cafeína junto con otras sustancias, como antioxidantes, humectantes o fragancias. Se aplican en la piel, el cabello o las uñas para mejorar su apariencia o su salud. Se cree que la cafeína tiene algunos beneficios cosméticos, como reducir la hinchazón, las ojeras o las arrugas alrededor de los ojos, estimular el crecimiento del cabello o reafirmar la piel. Sin embargo, la evidencia de estos efectos no es concluyente, y algunas personas pueden tener reacciones alérgicas o irritación con los cosméticos que contienen cafeína.
¿A qué sabe el café descafeinado?
El sabor del café descafeinado depende mucho del método que se use para descafeinarlo, y también de la calidad y el origen de los granos. En general, el descafeinado tiende a perder parte de su sabor, su aroma y su cuerpo durante el proceso. Esto pasa porque algunos de los compuestos volátiles y solubles que le dan carácter al café también se van junto con la cafeína. Sin embargo, algunos métodos conservan mejor que otros la esencia del café.
Los solventes químicos suelen alterar el sabor del café más que otros métodos, porque pueden dejar algunos residuos químicos o quitar compuestos deseables.
El CO₂ líquido conserva mejor el sabor y el aroma del café, porque es más selectivo y extrae solo la cafeína. El agua con filtros es el que mejor conserva el sabor del café, porque usa la misma agua que ya estaba cargada con el sabor del café para descafeinar los granos.
La calidad y el origen de los granos también afectan el sabor del descafeinado. Los granos de alta calidad de distintas regiones pueden tener sabores distintivos, como frutales, florales, a frutos secos o a chocolate. Estos sabores pueden notarse más o menos en el descafeinado, según el método de descafeinado y el nivel de tueste. Por ejemplo, los tuestes más oscuros pueden tapar algunos de los sabores sutiles de los granos, pero también pueden sumar notas ahumadas o de caramelo.
El café descafeinado puede no saber exactamente igual que el café normal, pero aun así puede ser agradable y satisfactorio. Algunas personas ni siquiera notan la diferencia, sobre todo si le agregan leche, azúcar u otros sabores a su café. Otras prefieren el sabor más suave del descafeinado, porque puede ser menos amargo o ácido que el café normal.
Conclusión
El café descafeinado es una gran opción para los amantes del café que quieren reducir o evitar la cafeína. Se hace quitándoles la mayor parte de la cafeína a los granos de café verdes, con distintos métodos que pueden afectar el sabor y la calidad del producto final. El descafeinado todavía tiene algunos beneficios para la salud, porque contiene antioxidantes y nutrientes que pueden proteger tus células y bajar la inflamación.
El café descafeinado puede no tener el mismo sabor y aroma que el café normal, pero aun así puede ser delicioso y agradable, según tus gustos y tu paladar. Si tienes curiosidad por el descafeinado, ¿por qué no lo pruebas y lo compruebas tú mismo? Te puede sorprender lo bueno que puede ser.